Por: Un ciudadano preocupado de Springfield – Ex Elegido, ex Número 908, ex todo
Esto me lo he guardado por mucho tiempo. Demasiado. Pero ya no puedo más. Me voy a acabar esta Duff, voy a respirar profundo, y les voy a contar todo lo que sé sobre la organización secreta más poderosa de Springfield.
Los Magios.
Y cómo me TRAICIONARON.
Ellos controlan TODO
¿Alguna vez se han preguntado por qué algunos tipos en esta ciudad tienen mejores estacionamientos? ¿Por qué hay gente que nunca se atora en el tráfico? ¿Por qué ciertos empleados de la planta nuclear tienen SILLAS CÓMODAS y refrescos gratis mientras otros tienen que sentarse en cajas de cartón?
Yo también me lo pregunté. Durante años. Y un día descubrí la verdad: mis mejores amigos, mi jefe, el alcalde, el jefe de policía, el payaso de la tele, el presentador de noticias, el cantinero, el conserje de la escuela… TODOS eran parte de una sociedad secreta llamada Los Magios.
Se reúnen los miércoles en un templo enorme. Tienen túnicas. Tienen números en vez de nombres. Tienen una canción que dice todo lo que controlan. Y controlan TODO. Las placas de los autos, los premios de la televisión, los horarios de las tiendas, quién gana las elecciones… TODO.
¿El número de emergencias real? No es el 911. Es el 912. Pero solo ELLOS lo saben.
Cómo entré
Solo hay dos formas de ser Magio: ser hijo de un Magio, o salvarle la vida a un Magio. Resulta que mi padre era Magio desde hacía DÉCADAS y nunca me dijo nada. DÉCADAS sentándose a mi lado en la cena y nunca mencionó que era parte de una logia secreta que controla la ciudad. Gracias, papá.
Cuando me enteré, fui corriendo a pedir que me dejaran entrar. Me aceptaron. Me pusieron el número 908. Tuve que pasar por una iniciación que incluía lo que ellos llaman “El Azotamiento del Trasero Hinchado… con Paletas”. No quiero hablar de eso.
Pero después de eso… FUE GLORIOSO. Carreteras secretas sin tráfico. Cerveza gratis. Ping pong. Fraternidad. Por primera vez en mi vida sentí que PERTENECÍA a algo. Algo grande. Algo importante. Algo con túnicas.
Lo que arruiné (accidentalmente)
Durante la cena del aniversario 1500 de la organización, puede que haya usado un pergamino sagrado como servilleta. Y puede que también lo haya usado para limpiarme las orejas. Y puede que lo haya destruido.
Me quitaron la túnica. Me quitaron la ropa interior oficial. Me hicieron caminar DESNUDO arrastrando una piedra enorme por toda la ciudad.
PERO ENTONCES descubrieron que tengo una marca de nacimiento en forma del emblema de los Magios. Eso significaba que yo era El Elegido. La profecía. El líder supremo. Me coronaron. ME CORONARON. Todo el mundo tenía que hacer lo que yo dijera.
¿Se imaginan? YO. Líder de la organización secreta más poderosa de Springfield.
Cómo me quitaron todo
Una persona de mi casa que es bastante lista me sugirió que usara mi poder para ayudar a la comunidad. Voluntariado. Caridad. Cosas buenas.
Error. ERROR GRAVE.
Los Magios no quieren hacer cosas buenas. Quieren beber cerveza, jugar ping pong, y sentirse superiores. Cuando les pedí que ayudaran a la gente, se enojaron. MUCHO. Consideraron matarme (sí, MATARME), pero al final decidieron algo peor:
Disolvieron la organización y crearon una nueva.
Una nueva sociedad secreta. Con las mismas personas. Los mismos rituales. El mismo templo (bueno, se mudaron a una heladería abandonada, pero el punto es el mismo).
¿Y cómo la llamaron?
La Antigua Sociedad Mística de No Homeros
SÍ. ASÍ LA LLAMARON. “No Homeros.” Con nombre y apellido. Bueno, solo nombre. Pero MI nombre. Crearon una organización ENTERA cuyo único propósito es que YO no pueda entrar.
Fui a tocar la puerta. Les pregunté si podía unirme. El Número Uno me miró a la cara y dijo: “Lo siento. No Homeros.”
¿Y saben qué es lo peor? HAY OTRO tipo que se llama igual que yo en Springfield. Un tal Glumplich. Y a ESE SÍ lo dejaron entrar. Salió riéndose en mi cara. “No Homeros” es plural, dijeron. Así que pueden tener UNO. Pero no DOS. Y el que sobra soy YO.
MI padre está ahí adentro. MIS mejores amigos están ahí adentro. MI jefe está ahí adentro. El tipo que me vende cerveza está ahí adentro. TODOS.
Y yo afuera. Solo. Mirando la puerta de una heladería abandonada.
Y nadie habla de lo más sospechoso
Ahora, lo que nadie se pregunta: ¿cómo es que el director de la escuela NUNCA castiga seriamente a cierto niño rubio que vive en mi casa? Ese niño ha hecho de todo. HA PINTADO paredes, ha inundado pasillos, ha hecho explotar cosas. ¿Y qué pasa? Nada. Castigo menor. Escribir frases en el pizarrón. Y ya.
¿Saben por qué? Porque ese niño rubio LE SALVÓ LA VIDA AL MAGIO NÚMERO 29. El mismísimo dueño de la planta nuclear. Le donó sangre. Sangre rara. Doble O negativo. Sin esa sangre, el Número 29 estaría MUERTO.
¿Y qué pasa cuando salvas la vida de un Magio? Eres elegible para ser Magio. ESE NIÑO DE 10 AÑOS YA ES MAGIO. O al menos tiene derecho a serlo. ¿Y el director de la escuela? TAMBIÉN ES MAGIO. ¿Coincidencia que nunca lo castigue de verdad? No. Es la hermandad. Se protegen entre ellos.
Un niño de 10 años tiene más conexiones secretas que yo. MI PROPIO HIJO TIENE MÁS PODER QUE YO EN ESTA CIUDAD.
Lo que de verdad me duele
Yo fui su ELEGIDO. Su profecía. Su líder. Y me botaron como una servilleta usada. Bueno, como un pergamino sagrado usado como servilleta. Que también pasó.
Crearon una sociedad entera solo para excluirme. ENTERA. Con logo y todo. Un expresidente lo develó.
¿Y yo qué hice? Me quedé solo en el templo abandonado de los Magios. Intenté hacer una recreación de la Batalla de Gettysburg con monos. No salió bien. Los monos se emborracharon. Hubo parásitos.
Al final, alguien de mi casa me dijo que yo ya pertenecía a un club exclusivo. El club de cinco miembros más importante del mundo. Dos de esos miembros tienen anillos especiales.
Supongo que eso debería ser suficiente.
Pero a veces, los miércoles por la noche, me siento en el sofá y pienso en lo que estarán haciendo ahí adentro. Bebiendo cerveza. Jugando ping pong. Cantando su canción. Sin mí.
Y me pregunto si algún día me dejarán volver.
Probablemente no.
Un ciudadano preocupado, fuera.
P.D: Si algún Magio lee esto, quiero que sepan que todavía tengo la marca de nacimiento. LA PROFECÍA SIGUE VIGENTE. Piénsenlo.
P.D.2: También sigo teniendo los monos. Por si alguien quiere hacer la batalla de Gettysburg.